miércoles, 13 de febrero de 2008

Maternidad de Posts

Uno de los sitios de donde se nutre un blog debe ser un aeropuerto, como una especie de Maternidad de Posts.

Aún no estoy en uno, pero voy en camino y antes de partir hacia allá, aquí estoy dando a luz a un hijo letrado...

Los motivos de mi viaje son realmente como para más de un post, las emociones previas al viaje, son casi otro blog.

Pero definitivamente estoy escribiendo. En un escenario como el aeropuerto, entre aviones, correderas, cafetines y ese inmenso espacio se encuentra una de las verdades más temidas y más grandes de la vida: el cambio.

Muchos pasan rápido por el cambio, casi sin notar que van de una ciudad a otra. Otros van temerosos, ansiosos, aferrándose a lo que eran antes y están a punto de dejar de ser, aunque yo soy de las que piensa que ya cambiaron, sólo están haciéndolo conciente.

En estos momentos puedo decir que voy alegre por el cambio, sin saber que hay después de bajarme del avión. Y de quien me despido en el aeropuerto es de mi misma, aquella que ya debe descansar, aquella que me abre paso para realizar este viaje, que me hizo las maletas con sumo cuidado y atención, aquella que reservó los boletos y se aseguró de que marchara con bien. De seguro notaré un dejo de tristeza en su rostro.

Es curioso como en los aeropuertos nos encontramos con ese momento de La Despedida. Aquel que realmente te dice que El Cambio llegó para quedarse. Llantos, ganas de cambiar, de ser otro, de mejorar lo pasado, de empezar una nueva vida. Una nueva oportunidad. Un cambio. Todos deberíamos ir a un aeropuerto y experimentar la vivencia, sin importar si tienes un vuelo o no, después de todo ¿cuántos en la vida sabemos nuestro lugar de destino? Más aún, ¿realmente importa saberlo?

Finalmente, el padre de la criatura que se forma con cada letra escrita, en cada reflexión, es el cambio. Este post nace y su padre lo deja ser, después de todo, es posible que sea irrelevante lo que diga hoy, en el día de mañana.

Es hora de partir, es hora de cambiar.

"Señores pasajeros con destino a...."
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1 comments:

Drubesa dijo...

Con destino a... La nueva vida que espera detras de la cortina que se cierra en el escenario. Ese momento en que finaliza el inhalar y comienza el exhalar. Casi no se nota la diferencia, pero hay siempre un morir y un renacer. Cada noche se va a la cama un ser diferente del que se desperto. No hace falta los aviones para ver el cambio, esta alli todos los dias, solo que la conciencia esta dormida y no nos lo deja ver. Pero basta despertar un poco para notar que cambiamos cada segundo.