viernes, 3 de marzo de 2006

días

¿Cuánto de mi me pertenece?
¿Qué he hecho por mi para mi?
¿A dónde he llegado con mis ideas, con mis pies?
¿A dónde estoy?

No soy una isla, soy un bote que navega y el viento y las aguas inmensas lo ayudan a fijar un rumbo, o a cambiarlo, pero ¿cuánto de ese rumbo a sido a la deriva? ¿cuántos mares he cruzado porque fui llevada a ellos y cuántos me he encontrado porque así lo deseé?

Las batallas que me han dado tanto, las banderas que he defendido y honrado, aquella por la que mi vida doy y mi espada ha venerado, todas me han formado quién soy, pero realmente ¿quién soy?

¿Soy una arcilla que complace en formas y usos a los demás? o ¿soy el ídolo de barro que va pisando aguas profundas, soy quién realmente soy, o aún sigo perdida entre los vaivenes del azar y los caprichos?

El espejo no me dice nada, no habla conmigo y sigue su rumbo, a ratos lo miro para saber donde estoy, sin saber ni siquiera si avanzo yo o aquella en el espejo, que me mira con desdén y dudas.

Los ojos que me observan, día a día, año tras año, ven en mi personas que no conozco, tal vez sin saber quién está siendo engañado, ¿ellos o yo?

Palabras van, palabras más, palabras menos, amores que hablan y hablan y sólo hablan, mientras ordeno las frases en mi mente y río, porque llegan a mi diferentes, digeridas, con sabores del pan de ayer y el agua ácida del futuro incierto, donde se lucha por no creer para estar más a salvo del no dolor de estar en la no compañía del efímero y saludable no amor.

Alimentos del alma amarga, del alma que crece hacia adentro rompiendo pensamientos, ilusiones, añoranzas y ese pequeño estante de los recuerdos.

Un día te levantas, porque los sueños de aquel sueño han sido perpetuamente inquietantes, porque encuentras demasiadas respuestas sin preguntas, y sabes que debes salir al Sol para poder conocer lo que es Vida y hacer cenizas del Amanecer Brillante.

Otros días eres feliz.

Y un día, tienes ambos Soles en tu Noche, tienes a tu lado el amor y el desamor, la dicha y la nostalgia, la lágrima y la sonrisa, el quiebre y el bálsamo. Dichoso y Maligno Día, cúando te preguntas y te respondes y te callas y te gritas. Besas los labios del silencio y las dudas te bañan la ansiedad por conocer más, por vivir cada pedazo y cortar lentamente los minutos, para que duren y duren y duren... pequeños minutos, largas horas, eternidad...

Asi recuerdas el rostro que amaste, el rostro con el que amabas y cubres el espejo para no verlo más, con aquel manto transparente de la fé oxidada.

Es UN día, así lo crees, porque necesitas ponerle cota a la locura, ignorando que ésta cuando es infinita roza la sabiduría y la ignorancia al mismo tiempo.

Es una emoción que no ha sido bautizada, nace y muere, muere y nace, te llena y te ahoga, te vacías y te encuentras.

Hasta que nuevamente, no sabes donde estás, ni quién eres, ni quién ha escrito las letras que demoran pero llegan...
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1 comments:

off_line dijo...

Te Saludo.

es un interesante articulo. Me permito unas palabras, aun a sabiendas de que no seran bienvenidas, pero me es dificil leer este artículo y no sentirme aludido...

La respuesta a la eterna pregunta de quienes somos es, a falta de mejor analogia, aire puro, en tanto que no existe. Por alli leí razone que somos seres en constante cambio: la persona que fuistes ayer probablemente no sea la misma persona que eres hoy (y probablemente difiera de la que serás mañana). Las cosas que ayer te daban nota tal vez hoy reciban una mirada reprobatoria de vuestros ojos, o viceversa...

Por otra parte: ¿la locura tiene cotas...? meditaré un poco mas sobre la afirmacion que haces.

Resulto bastante agradable para mi leerlo.

Grax por escucharme,cuidate